DI CHEESE PENDEJO!!!! (AÑO UÑA)

La Enana Marrón es uno de esos lugares de Madrid que funcionan como los oasis en el desierto. Un espacio cultural donde exhiben peliculas, piezas, cortometrajes que reflejan una realidad audiovisual más arriesgada, inconformista y muchas veces mas interesante que la oferta usual de los cines al uso. Sentada sobre los cómodos sofas, rodeada de un olor a incienso que seguramente enmascaraba lo húmedo del local, el domingo pude ver "Año Uña", primera película de Jonás Cuaron (es curioso que los hijos de Trueba y Cuaron compartan nombre).

Una chica americana, Molly (23), pasa el verano en Mexico para mejorar su castellano y para evadirse de un ambiente familiar y un futuro incierto que le asfixia. Un adolescente mexicano, Diego(14), deja transcurrir los meses estivales paseando a sus perros, fastidiando a su madre separada y sobretodo, soñando con meterle mano a su prima. La película nos cuenta la curiosa relación platónica que mantienen ambos personajes durante un año, con un futuro tan poco prometedor como la uña infectada del pie de Diego. Este elemento funciona a modo de metáfora en el relato, ya que el chico no quiere desprenderse de dicha uña del mismo modo que no renuncia a su idea de conquistar a Molly.


La historia me interesa menos por su origen que por su desarrollo, ya que no parte de un guión estructurado, sino de una sucesión de fotos que el director tomó durante un año y que reorganizó posteriormente en una historia de ficción. El propio director afirma que no contaban con un guión armado, pero supongo que a medida que recopilaban el material, se marcaban las pautas y el contenido de las siguientes fotografías, para así dar coherencia al material y dotar de estructura al futuro film. 

Uno de los aspectos más destacables es el buen montaje de sonido de la película, que construye la tercera dimensión del espacio que la imagen fija nos esconde, además de unos diálogos muy frescos, que juegan con las reflexiones internas de los personajes, mostrando sus sentimientos mientras sus palabras dicen lo contrario.

Quizá sea mi necesidad de aire fresco la que hable, o mi necesidad de creer en la posibilidad de levantar proyectos cuando crees en ellos (aunque no pertenezcas a este mundillo vía familia como en este caso), pero me he sentido bien viendo la película y he agradecido notar un latido del cariño de los creadores hacia su criatura recién nacida, elemento imprescindible para que siga creciendo.